
Este libro es, fundamentalmente, simpático, incluso a pesar del inicio triste en que muere, envuelta en petróleo, la mamá de la que será después la gaviota protagonista. Quizá sea esa tristeza y la voluntad demasiado explícita de "mensaje ecológico" lo que hace que la primera parte de la historia sea algo "pastosa". Pero desde que el gato comienza a incubar el huevo de gaviota todo mejora, la historia se agiliza y no decae.

¿No es de verdad tierno imaginar a un gato grande, negro, peludo y gordo sentado sobre un huevo de gaviota esperando con toda paciencia a que salga el polluelo?
En este libro se mezclan lo real y lo maravilloso, las mareas negras, los gatos parlanchines y una gaviota bebé que llama mamá a un gato que habitualmente se mantiene tranquilo, pero que sabe sacar las uñas cuando es necesario.

Salvo la foto que refleja la portada del libro, las ilustraciones que aquí se muestran no son de la edición española de Tusquets. Y es que la historia hubiera merecido unas ilustraciones mejores que, aumentando el valor del libro, ayudaran a los lectores más pequeños a percibir la dulzura de la atípica relación que une al gato Zorbas y a la gaviota Afortunada, ya que,
pese a todo, es fundamentalmente a los niños de entre 8 y 10 a los que más podrá interesar el contenido de esta historia.

Título: Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar.
Autor: Luis Sepúlveda
Editorial: Tusquets (Colección Andanzas)
Precio: 12 €
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