miércoles 20 de enero de 2010

BARRO DE MEDELLÍN


Barro de Medellín tiene como protagonistas a Camilo y Andrés, dos niños que viven en un barrio pobre de una gran ciudad -Medellín-, destinados por origen social y familiar a la exclusión social y a la cárcel. Aunque su autor no lo diga directamente, Camilo y Andrés son dos niños sin apenas presente y ni futuro. Tienen 10 años y ya no van a la escuela. Roban, les pegan... Sus padres beben y son ladrones. Sus madres sufren la misma violencia que ellos o, quien sabe, aún más. Camilo ha colaborado en la construcción de su casa con los ladrillos robados de la biblioteca en construcción de su barriada, la misma a la que después acude a robar libros para conseguir dinero para el aguardiente de su padre... Si todo esto es así ¿por qué hemos de creer que, de repente, un día, comienza a leer uno de los libros que roba? ¿Por qué hemos de creer que es capaz de seguir leyéndolo si, como se dice, leer el primer párrafo le parece haber leído mucho?
Es verdad que la lectura se propone como vía de redención para estas dos almas de niño que no tienen más que sus robos, sus escasos lamentos y sus golpes. Pero ¿por qué hemos de suponer que esa redención llega?, ¿porque van a seguir robando para conseguir el dinero necesario para hacerse las fotos precisas para obtener un carnet de biblioteca que les permita llevarse los libros a casa? ¿Y por qué habrían de querer hacerlo? ¿Qué harán allí con ellos, leerlos entre golpe y golpe, entre robo y robo?
Lo siento, pero a mi modo de ver, este es un libro cargado de buenas intenciones al que le falta verosimilitud. No digo verdad, sino la verosimilitud necesaria para sustentar una verdadera historia literaria. ¿De verdad es verosímil que un niño que hace tiempo que dejó de leer porque abandonó la escuela, tenga alguna posibilidad de emocionarse con una historia leída?
Es una bonita idea la de ofrecer a unos niños de 10 años la posibilidad de la lectura como medio de mejorar su vida, sólo que a mí eso me parece unicamente una solución calmadora de conciencias que apenas oculta la degradación moral en la que viven esos niños sin tener apenas conflicto por ello: Andrés llora porque no quiere ser ladrón como su padre y como le augura Camilo, pero lo cierto es que ayuda a su amigo en sus robos desde una idea de amistad próxima a la pandilla: tu destino será el mío, y tus problemas . Por su parte Camilo roba sin manifestar ningún conflicto por ello. ¿Cómo va a ser de otra manera si robar es la forma natural de obtener las cosas a partir de una edad determinada que él ya tiene? . ¿Cómo va a ser de otra manera cuando su padre no le dejará entrar en casa si no lo consigue?
Desde esta perspectiva parece inmoral atribuir a la lectura el papel de justicia social, decir que ella compensará a estos niños de todo lo que, por origen, les está negado.

Este libro ha gustado a mucha gente y ha obtenido dos importantes premios : el Ala Delta de Literatura Infantil y, sobre todo, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2009, lo que me lleva a suponer que lo he leído mal y que me equivoco, así que espero que a vosotros os guste .
Aquí tenéis al autor hablando de él.






BARRO DE MEDELLIN
de ALFREDO GÓMEZ CERDÁ
EDITORIAL LUIS VIVES (EDELVIVES), 2008
Precio: 8,20€ en formato tapa blanda y 11,50€ en formato tapa dura.

lunes 11 de enero de 2010

P DE PAPÁ

Este es un libro tierno para niños pequeños y para papás, basado más en la sugerencia que en el mostrar explícito. Esta es precisamente su principal riqueza: la capacidad evocadora, ya que a partir de imágenes sencillas podemos recrear acontecimientos concretos y, en su sucesión, el transcurrir de una relación.
Reconozco que soy reacia a esos cuentos "minimalistas"que, desde una sucesión de ternuristas imágenes esquematizadas, apelan al lector para que construya la historia llamándole poco menos que obtuso si no lo consigue o no consigue disfrutar con ello. Pero en este caso uno sonrie a cada momento, porque cada imagen del niño es una muestra de confianza, cada imagen del adulto la viva imagen de la responsabiliad y cada escena una muestra tranquila de aquello que debe ser el transcurrir diario de una relación placentera entre padres e hijos.

¿Qué y quién es "este" papá para su niño?
Es la ayuda y la protección.












Pero también es el juego y el empuje, la escucha, la conversación y el referente moral. No falta nada.
Se trata de mostrar a un niño lo que puede y debe ser su papá y de mostrar a cualquiera que quiera entenderlo lo que debe significar ser padre -o madre. Así que, al final, ternura sí, pero acompañada de responsabilidad. Un libro que se aleja de la ñoñería y del dejar hacer, de la concesión de los caprichos como compensación de ausencias. Un libro que enseña que ningún objeto puede suplir a la palabra, la ayuda, la compañía, la responsabilidad y la dedicación de tiempo, de mucho tiempo.
Si buscásemos un símil para describirlo mejor, sin duda lo encontraríamos en la comida: P de papá sería un libro slow food, frente a las hamburguesas y pizzas rápidas a que equivaldrían todas esas colecciones de libros infantiles que se venden por metros. Porque si un niño puede leer rápido este libro de pocas palabras -dos en cada página- , un adulto puede utilizarlo como fuente placentera de conversación y de recreación de situaciones, tanto si es padre como si es maestro, con lo que se volvería al lenguaje primero de la tradición oral como fuente de relato y del placer de escuchar.

P DE PAPA de ISABEL MARTINS
KALANDRAKA EDICIONES ANDALUCIA, S.L. 2009

Precio: 13€

martes 1 de diciembre de 2009

LA HISTORIA DEL PEQUEÑO BÁBACHI

La simplicidad de esta historia tradicional de la India y sus preciosos dibujos hacen de este libro un libro delicioso que, a poco que esté bien contado, encantará a los niños de entre 5 y 7 años.

Los personajes son pocos: un niño, sus padres y cuatro tigres que, en realidad, podrían ser uno solo.

En su versión actual, el niño se llama Bábachi, su mamá, Mámachi y su padre, cómo no, Pápachi. En su primera versión Bábachi era Sambo, Pápachi se llamaba Jumbo y Mámachi, Mumbo.


Bábachi es un niño pequeño que ha de enfrentarse solo al más temible de los animales: el tigre. Ante el tigre Bábachi será el ingenio frente a la fuerza, la inocencia frente a la astucia, la inteligencia frente al orgullo inútil.

Bábachi tiene un traje nuevo que incluye casaca, pantalones, zapatos y sombrilla. Tras sus encuentros sucesivos con los tigres parecerá que pierde todas sus nuevas posesiones, pero al final no sólo las recupera una tras otra, sino que ve cómo sus enemigos se destruyen entre sí.



La escena en la que el niño pregunta a los tigres si quieren o no su ropa nueva y ellos contestan con un gruñido por no soltar el rabo mordido del que tienen delante, recuerda sin duda a la fábula de aquel cuervo que acaba soltando el queso ante los halagos de la zorra, ya que de la misma forma que la vanidad impide al cuervo resistir con el pico cerrado, el deseo de dominio impide a los tigres soltar a sus vecinos y es su propia fuerza la que les lleva a su destrucción.

Bábachi no es un héroe, ni siquiera es valiente, pero tampoco es un fanfarrón. Tiene la audacia de la necesidad porque ¿para qué quiere un tigre unos zapatos, o una casaca, o un parasol? Y sin embargo, en su afán de posesión, los tigres aceptan lo que Bábachi les entrega, pensando sin duda "total, que más da, ya lo comeré en otro momento". Sólo que ese otro momento no llega nunca para su beneficio.

Y es que el cuento, como la fábula citada, también tiene moraleja: la fotuna aparece cuando menos lo esperas y debes ser listo para reconocerla y hacerla actuar a tu favor.

Contado así ¿alguien puede pensar que este libro fuera ido durante una larga temporada en Japón por considerarlo racista? La razón parece estar en sus adaptaciones americanas.

La autora, Helen Bannerman, escribió este cuento en la India en 1899 y allí está ambientado. Pero en ediciones posteriores realizadas en Estados Unidos los personajes principales pasaron de ser indios a ser negros y se elaboraron ediciones abiertamente racistas que se copiaron por todo el mundo. Esto es lo que nos explica en su blog Regreso al Futuro, Pablo Moreno Galbis, un ingeniero de telecomunicaciones valenciano que, además, nos reproduce la historia completa en su versión americana, dibujos incluidos, lo que nos permite obtener una idea más exacta del porqué de la polémica.

El mismo Moreno Galbis nos explica que en inglés el uso de la palabra Sambo es conflictivo, ya que es considerado un despectivo racial, y nos anima a consultar la wikipedia para saber más del problema.

La edición que nosotros hemos manejado es otra. Es la ilustrada en 1996 por Fred Marcellino , quien observó que la historia en sí no contenía ninguna connotación racista y produjo una nueva versión ilustrada: La historia de Little Babaji, en la que cambió los nombres de los personajes, dejando el resto del texto sin modificaciones.

EL ILUSTRADOR
Fred Marcellino (1939-2001) comenzó como pintor expresionista abstracto, pero fue famoso, sobre todo, como diseñador de las portadas de discos de rock para Decca y Polygramy y de cubiertas de libros. A mediados de la década de 1980 comenzó a hacer libros para niños, ganando en 1991 la medalla Caldecott -concedida anualmente por la Asociación de Servicios de Bibliotecas para Niños al autor de la imagen más distinguida publicada en libros americanos para niños-, por sus ilustraciones del cuento de Perrault El Gato con Botas.

AUTOR: Helen Bannerman
ILUSTRADOR: Fred Marcellino
EDITORIAL: Juventud
PRECIO APROXIMADO: 12€

jueves 12 de febrero de 2009

EL GRITO DE LA GRULLA

Este es un buen libro muy triste, que pone a los niños en contacto con la realidad terrible de la guerra y de sus contradicciones. El hecho de que Junichiro -el niño protagonista- quiera ser piloto muestra la admiración limpia que un niño siente hacia su padre. Pero todos nos quedamos sorprendidos al ver cómo esta realidad infantil, tan importante en sí misma para todos los niños, se vuelve turbia con la guerra que todo lo ensucia: primero, transformando a su padre en un kamikaze que no podrá regresar a casa y, después, haciendo de quien sueña en ser piloto corriendo por la calle con los brazos extendidos a modo de alas de avión, una de las víctimas del bombardeo aéreo que descargó sobre la ciudad de Nagasaki la segunda bomba atómica el 9 de agosto de 1945.

Este momento está recogido así en la página 84 del libro:

E
stán sonando las sirenas.Oímos el rugido de los aviones cada vez más cerca.
He oído una explosión.
He sentido moverse las paredes.
Las ventanas se han abierto.
Hace un calor terrible.

Durante todo el libro Junichiro sólo ve las consecuencias de la guerra a través del sufrimiento que percibe en su madre. Lo que siente el resto del tiempo es, fundamentalmente, orgullo por imaginar a su padre sobre un avión, hasta que tiene que oír, de boca de su mejor amigo, que su misión consiste, precisamente, en no regresar:

- Los kamikazes están ahora en la isla de Okinawa.
- Mi padre me ha escrito una carta. Está en Okinawa. Pero no me cuenta nada de que haya
kamikazes.
- Seguro que es uno de ellos, se habrá presentado voluntario...


Y entonces cambiaron de tema porque pasaron por allí unas grullas. (Pág. 57 y 59)

Cuando yo hablé de este libro en clase hubo quien dijo que no quería leerlo porque era un libro triste. Pero lo cierto es que el sufrimiento que se sabe que está produciendo la guerra en un niño está perfectamente amortiguado con la introducción intercalada de tres historias tradicionales japonesas y de las instrucciones para construir una grulla de papel, algo que les gustará especialmente hacer.
Y es que, para combatir la crueldad, sólo cabe la metáfora, si no para salir indemne, al menos no dañado irremediablemente. Creo que es por ello por lo que el autor nos hace ver expresamente en el epílogo del relato la sorpresa que se llevaron los periodistas internacionales que visitaron los hospitales de Hiroshima y Nagasaki , una vez acabada la guerra, al ver, colgadas de sus techos, cientos de grullas de papel, porque la grulla, en Japón, es el simbolo de la vida y se lleva a los enfermos para desearles pronta curación. (Pág. 88)

Es de justicia no olvidar, por último, el homenaje que Samuel Alonso Omeñaca hace, a través de sus personajes, a la historia que Kenzaburo Oé narra en La presa, un texto para adultos donde los niños tienen un papel principal.
Es en el capítulo cuarto, titulado El descampado, donde Junichiro le dice a su amigo:

-¿Sabes, Noriaki? Han cogido a un americano en Shikoku. Por lo visto se estropeó su avión y tuvo que saltar en paracaídas. Dicen que es negro.
- Yo nunca he visto a ningún negro.
- Ni yo tampoco...


Lo cierto es que La presa transcurre en una aldea aislada e innominada de Japón, pero Shikoku sí es la isla donde nació Kenzaburo Oé, de ahí que la mención del lugar tenga un significado especial.

Es el perfecto acompañamiento adulto para los padres y profesores que propongan a sus hijos o alumnos la lectura de El grito de la grulla.

Publicado en España por la Editorial Anagrama en 2003, tiene un precio que no llega a 5€. Quien quiera disfrutarlo también puede obtener el texto en :

http://isaiasgarde.myfil.es/get_file?path=/oe-kenzaburo-la-presa.pdf

Aunque la editorial propone El grito de la grulla para niños a partir de 10 años, yo creo que puede leerse un poco antes si va acompañado de algunas aclaraciones históricas elementales, ya que que las historias tradicionales japonesas que incluye les gustarán más a los de menor edad. No obstante todos disfrutarán enormemente construyendo su grulla de papel a partir de las instrucciones que ofrece el libro.

Quienes precisen un poco más de ayuda pueden observar el proceso en:

http://bitarama.wordpress.com/2006/10/02/como-hacer-la-grulla-de-origami-de-prison-break/

Título: El grito de la grulla
Autor: Samuel Alonso Omeñaca

Ilustraciones de Tino Gatagán
Editorial: Edelvives, Col. Ala Delta, 2002
Precio: 7,88€

jueves 1 de enero de 2009

EL MISTERIO VELÁZQUEZ

Aunque en todas las reseñas de este libro se elogia el que trate de darnos una versión de la creación del cuadro de Las Meninas, de Diego Velázquez, a mí esta me parece la parte menos conseguida de la historia. La confusión intencionada que rodea la creación del cuadro y al demoníaco personaje de Nerval, no me parecen virtudes destacables.

Para mí si esta historia vale la pena es precisamente por el interés que despierta el personaje narrador: Nicolasillo, su sensibilidad y su inmenso afán de vivir con dignidad.

Nicolasillo era en realidad Nicolás Pertusato, uno de los enanos traídos desde Italia a la corte de Felipe IV para divertimento del rey. Inteligente y orgulloso, es el niño pintado en el margen derecho de Las Meninas, con un pie sobre un enorme mastín, Moisés.

Nacido hacia 1643 o 1644 en Alessandria de Palla, su breve historia personal anterior a su llegada a Madrid, contada en las primeras páginas del libro, es de gran interés. Allí sabemos que el sufrimiento acompañado de vergüenza de su padre, no estaba exento de crueldad; que en su viaje a Barcelona estuvo acompañado de Diego de Acedo, otro enano de que aprendió grandes cosas y que, una vez en la corte, fue educado por el maestro don Alonso Ortiz, que le enseñó a recitar a Dante.
El personaje nunca pierde el protagonismo, si bien a partir de a entrada en escena del pintor Velázquez apenas importará ya otra cosa que su relación con él y su papel en Las Meninas.

Aunque este libro suele estar recomendado para alumnos de secundaria obligatoria, donde suele hacerse hincapié en su faceta de "novela histórica", pueden leerlo bien los niños de 11-12 años, cambiando, eso sí, de perspectiva. Aunque los lectores de esta edad precisarán ayuda para situar históricamente los personajes y la acción del relato, creo que el centro de atención para estas edades debe estar en el "yo" narrador, ya que el tono intimista con que se efectúa la narración les hará interesarse sin problema por Nicolás y su evolución personal, al margen de avatares palaciegos. Por otra parte, les será de ayuda el que sus capítulos sean cortos -no pasan de las tres hojas- y que el libro cuente -al final-con una guía de personajes y con una reproducción del cuadro de Las Meninas con identificación de todos los personajes que aparecen en él.

Título: El misterio Velázquez
Autor: Eliacer Cansino
Editorial Bruño
Precio: 7,80 €
Edad recomendada: A partir de 11-12 años
Nivel de lectura: Buenos lectores

sábado 27 de diciembre de 2008

POR QUÉ LLORAS MARIE


Combinando el trabajo de dos actrices y marionetas, ¿Por qué lloras, Marie? trata sobre la relación que se establece entre la dueña de una guardería y una empleada con una niña perversa a la que han de cuidar.
La niña no les da más que problemas e interfiere en su trabajo de atender a los demás bebés. Emplearán todo tipo de tácticas para controlar a la díscola niña hasta que, finalmente, descubren que lo único que necesita es cariño.

Fecha: Domingo, 28 de diciembre
Hora: 19:00 h.
Lugar: Teatro Juan Bravo
Precio: 6€
Duración 1 hora.

Toda la información en:
http://www.teatrojuanbravo.org/index.php/obrasteatro/verobrateatro/id_obrateatro/143

EL BOLSO AMARILLO

Raquel es la pequeña de una familia donde si el papel de las mujeres ya es secundario, no digamos el de una niña. Quizá por eso uno de sus mayores deseos sea el de ser un chico y otro, el de crecer. Quizá por eso también este libro guste más a las niñas que a los niños, sobre todo a aquellas con buena lectura y mucha imaginación.

El bolso amarillo es, en su mayor parte, un monólogo y un monólogo muy bien escrito, con frases cortas y lenguaje directo y expresivo que nos lleva directamente a la cabeza revuelta de Raquel. Pero también es, hasta el final, una metáfora de cómo, desde pequeños, debemos aprender a guardar nuestros deseos y a controlar, en nombre de la gente bienpensante -aquí los adultos-, incluso aquellos a los que deberíamos aprender a dar rienda suelta: pensar por nuestra cuenta, por ejemplo.

Por eso es tan importante la visita que hace la protagonista a "la casa de los arreglos", un maravilloso lugar en el que vive una familia cuyos miembros (padre, madre, niña y abuelo) realizan indistintamente las mismas tareas: cocinan, reparan cosas, estudian... Raquel se extraña de que el abuelo estudie, pero más aún de que a esa niña y a su mamá les guste ser "chicas" y de que la niña desempeñe un papel de la misma importancia que el de los adultos. Allí piensa, por primera vez, que tal vez no sean importantes su deseo de crecer o de ser chico y, de hecho, ambos desaparecen de su bolso amarillo al final de la historia.

El tercer gran deseo de Raquel es el de ser escritora, un deseo también reprimible ante las risas que provocan sus historias en su familia, pero que es el que le permitirá inventar los personajes que habitarán su mundo infantil con más presencia en ocasiones que los de carne y hueso. Habla con ellos, discute, les ayuda y la ayudan... juega. Y, como hacen todos los niños con el juego simbólico, jugando, jugando...crece. Da igual que "la casa de los arreglos" exista de verdad o Raquel haya querido imaginarla como un mundo posible en el que querer estar. Allí descubre que ser una niña o una mujer sólo es penoso en según en qué lugares y con qué compañías.

Pero no hay que confundirse. El episodio de "la casa de los arreglos" es uno sólo del libro, ni siquiera el más largo. Tampoco es este un libro "feminista", más bien refleja la sangrante desigualdad existente en la sociedad brasileña a la que pertenece el personaje y su autora.

Las virtudes de El bolso amarillo son muchas. A mi me parecen las mejores su lenguaje cuidado, el discurrir de la novela como un mecanismo de relojería donde ninguna pieza queda suelta y la falta de artificio en la construcción de sus sucesivas metáforas.

Alta literatura para niños y un excelente libro para pensar y para enseñar a pensar, aunque , como respecto a casi todo, se dirá que "va en gustos".

Título: El bolso amarillo
Autora: Lygia Bojunga
Editorial: Ediciones SM
Edad recomendada: A partir de 10 años.
Precio: 10.95 €