jueves 12 de febrero de 2009

EL GRITO DE LA GRULLA

Este es un buen libro muy triste, que pone a los niños en contacto con la realidad terrible de la guerra y de sus contradicciones. El hecho de que Junichiro -el niño protagonista- quiera ser piloto muestra la admiración limpia que un niño siente hacia su padre. Pero todos nos quedamos sorprendidos al ver cómo esta realidad infantil, tan importante en sí misma para todos los niños, se vuelve turbia con la guerra que todo lo ensucia: primero, transformando a su padre en un kamikaze que no podrá regresar a casa y, después, haciendo de quien sueña en ser piloto corriendo por la calle con los brazos extendidos a modo de alas de avión, una de las víctimas del bombardeo aéreo que descargó sobre la ciudad de Nagasaki la segunda bomba atómica el 9 de agosto de 1945.

Este momento está recogido así en la página 84 del libro:

E
stán sonando las sirenas.Oímos el rugido de los aviones cada vez más cerca.
He oído una explosión.
He sentido moverse las paredes.
Las ventanas se han abierto.
Hace un calor terrible.

Durante todo el libro Junichiro sólo ve las consecuencias de la guerra a través del sufrimiento que percibe en su madre. Lo que siente el resto del tiempo es, fundamentalmente, orgullo por imaginar a su padre sobre un avión, hasta que tiene que oír, de boca de su mejor amigo, que su misión consiste, precisamente, en no regresar:

- Los kamikazes están ahora en la isla de Okinawa.
- Mi padre me ha escrito una carta. Está en Okinawa. Pero no me cuenta nada de que haya
kamikazes.
- Seguro que es uno de ellos, se habrá presentado voluntario...


Y entonces cambiaron de tema porque pasaron por allí unas grullas. (Pág. 57 y 59)

Cuando yo hablé de este libro en clase hubo quien dijo que no quería leerlo porque era un libro triste. Pero lo cierto es que el sufrimiento que se sabe que está produciendo la guerra en un niño está perfectamente amortiguado con la introducción intercalada de tres historias tradicionales japonesas y de las instrucciones para construir una grulla de papel, algo que les gustará especialmente hacer.
Y es que, para combatir la crueldad, sólo cabe la metáfora, si no para salir indemne, al menos no dañado irremediablemente. Creo que es por ello por lo que el autor nos hace ver expresamente en el epílogo del relato la sorpresa que se llevaron los periodistas internacionales que visitaron los hospitales de Hiroshima y Nagasaki , una vez acabada la guerra, al ver, colgadas de sus techos, cientos de grullas de papel, porque la grulla, en Japón, es el simbolo de la vida y se lleva a los enfermos para desearles pronta curación. (Pág. 88)

Es de justicia no olvidar, por último, el homenaje que Samuel Alonso Omeñaca hace, a través de sus personajes, a la historia que Kenzaburo Oé narra en La presa, un texto para adultos donde los niños tienen un papel principal.
Es en el capítulo cuarto, titulado El descampado, donde Junichiro le dice a su amigo:

-¿Sabes, Noriaki? Han cogido a un americano en Shikoku. Por lo visto se estropeó su avión y tuvo que saltar en paracaídas. Dicen que es negro.
- Yo nunca he visto a ningún negro.
- Ni yo tampoco...


Lo cierto es que La presa transcurre en una aldea aislada e innominada de Japón, pero Shikoku sí es la isla donde nació Kenzaburo Oé, de ahí que la mención del lugar tenga un significado especial.

Es el perfecto acompañamiento adulto para los padres y profesores que propongan a sus hijos o alumnos la lectura de El grito de la grulla.

Publicado en España por la Editorial Anagrama en 2003, tiene un precio que no llega a 5€. Quien quiera disfrutarlo también puede obtener el texto en :

http://isaiasgarde.myfil.es/get_file?path=/oe-kenzaburo-la-presa.pdf

Aunque la editorial propone El grito de la grulla para niños a partir de 10 años, yo creo que puede leerse un poco antes si va acompañado de algunas aclaraciones históricas elementales, ya que que las historias tradicionales japonesas que incluye les gustarán más a los de menor edad. No obstante todos disfrutarán enormemente construyendo su grulla de papel a partir de las instrucciones que ofrece el libro.

Quienes precisen un poco más de ayuda pueden observar el proceso en:

http://bitarama.wordpress.com/2006/10/02/como-hacer-la-grulla-de-origami-de-prison-break/

Título: El grito de la grulla
Autor: Samuel Alonso Omeñaca

Ilustraciones de Tino Gatagán
Editorial: Edelvives, Col. Ala Delta, 2002
Precio: 7,88€

jueves 1 de enero de 2009

EL MISTERIO VELÁZQUEZ

Aunque en todas las reseñas de este libro se elogia el que trate de darnos una versión de la creación del cuadro de Las Meninas, de Diego Velázquez, a mí esta me parece la parte menos conseguida de la historia. La confusión intencionada que rodea la creación del cuadro y al demoníaco personaje de Nerval, no me parecen virtudes destacables.

Para mí si esta historia vale la pena es precisamente por el interés que despierta el personaje narrador: Nicolasillo, su sensibilidad y su inmenso afán de vivir con dignidad.

Nicolasillo era en realidad Nicolás Pertusato, uno de los enanos traídos desde Italia a la corte de Felipe IV para divertimento del rey. Inteligente y orgulloso, es el niño pintado en el margen derecho de Las Meninas, con un pie sobre un enorme mastín, Moisés.

Nacido hacia 1643 o 1644 en Alessandria de Palla, su breve historia personal anterior a su llegada a Madrid, contada en las primeras páginas del libro, es de gran interés. Allí sabemos que el sufrimiento acompañado de vergüenza de su padre, no estaba exento de crueldad; que en su viaje a Barcelona estuvo acompañado de Diego de Acedo, otro enano de que aprendió grandes cosas y que, una vez en la corte, fue educado por el maestro don Alonso Ortiz, que le enseñó a recitar a Dante.
El personaje nunca pierde el protagonismo, si bien a partir de a entrada en escena del pintor Velázquez apenas importará ya otra cosa que su relación con él y su papel en Las Meninas.

Aunque este libro suele estar recomendado para alumnos de secundaria obligatoria, donde suele hacerse hincapié en su faceta de "novela histórica", pueden leerlo bien los niños de 11-12 años, cambiando, eso sí, de perspectiva. Aunque los lectores de esta edad precisarán ayuda para situar históricamente los personajes y la acción del relato, creo que el centro de atención para estas edades debe estar en el "yo" narrador, ya que el tono intimista con que se efectúa la narración les hará interesarse sin problema por Nicolás y su evolución personal, al margen de avatares palaciegos. Por otra parte, les será de ayuda el que sus capítulos sean cortos -no pasan de las tres hojas- y que el libro cuente -al final-con una guía de personajes y con una reproducción del cuadro de Las Meninas con identificación de todos los personajes que aparecen en él.

Título: El misterio Velázquez
Autor: Eliacer Cansino
Editorial Bruño
Precio: 7,80 €
Edad recomendada: A partir de 11-12 años
Nivel de lectura: Buenos lectores

sábado 27 de diciembre de 2008

POR QUÉ LLORAS MARIE


Combinando el trabajo de dos actrices y marionetas, ¿Por qué lloras, Marie? trata sobre la relación que se establece entre la dueña de una guardería y una empleada con una niña perversa a la que han de cuidar.
La niña no les da más que problemas e interfiere en su trabajo de atender a los demás bebés. Emplearán todo tipo de tácticas para controlar a la díscola niña hasta que, finalmente, descubren que lo único que necesita es cariño.

Fecha: Domingo, 28 de diciembre
Hora: 19:00 h.
Lugar: Teatro Juan Bravo
Precio: 6€
Duración 1 hora.

Toda la información en:
http://www.teatrojuanbravo.org/index.php/obrasteatro/verobrateatro/id_obrateatro/143

EL BOLSO AMARILLO

Raquel es la pequeña de una familia donde si el papel de las mujeres ya es secundario, no digamos el de una niña. Quizá por eso uno de sus mayores deseos sea el de ser un chico y otro, el de crecer. Quizá por eso también este libro guste más a las niñas que a los niños, sobre todo a aquellas con buena lectura y mucha imaginación.

El bolso amarillo es, en su mayor parte, un monólogo y un monólogo muy bien escrito, con frases cortas y lenguaje directo y expresivo que nos lleva directamente a la cabeza revuelta de Raquel. Pero también es, hasta el final, una metáfora de cómo, desde pequeños, debemos aprender a guardar nuestros deseos y a controlar, en nombre de la gente bienpensante -aquí los adultos-, incluso aquellos a los que deberíamos aprender a dar rienda suelta: pensar por nuestra cuenta, por ejemplo.

Por eso es tan importante la visita que hace la protagonista a "la casa de los arreglos", un maravilloso lugar en el que vive una familia cuyos miembros (padre, madre, niña y abuelo) realizan indistintamente las mismas tareas: cocinan, reparan cosas, estudian... Raquel se extraña de que el abuelo estudie, pero más aún de que a esa niña y a su mamá les guste ser "chicas" y de que la niña desempeñe un papel de la misma importancia que el de los adultos. Allí piensa, por primera vez, que tal vez no sean importantes su deseo de crecer o de ser chico y, de hecho, ambos desaparecen de su bolso amarillo al final de la historia.

El tercer gran deseo de Raquel es el de ser escritora, un deseo también reprimible ante las risas que provocan sus historias en su familia, pero que es el que le permitirá inventar los personajes que habitarán su mundo infantil con más presencia en ocasiones que los de carne y hueso. Habla con ellos, discute, les ayuda y la ayudan... juega. Y, como hacen todos los niños con el juego simbólico, jugando, jugando...crece. Da igual que "la casa de los arreglos" exista de verdad o Raquel haya querido imaginarla como un mundo posible en el que querer estar. Allí descubre que ser una niña o una mujer sólo es penoso en según en qué lugares y con qué compañías.

Pero no hay que confundirse. El episodio de "la casa de los arreglos" es uno sólo del libro, ni siquiera el más largo. Tampoco es este un libro "feminista", más bien refleja la sangrante desigualdad existente en la sociedad brasileña a la que pertenece el personaje y su autora.

Las virtudes de El bolso amarillo son muchas. A mi me parecen las mejores su lenguaje cuidado, el discurrir de la novela como un mecanismo de relojería donde ninguna pieza queda suelta y la falta de artificio en la construcción de sus sucesivas metáforas.

Alta literatura para niños y un excelente libro para pensar y para enseñar a pensar, aunque , como respecto a casi todo, se dirá que "va en gustos".

Título: El bolso amarillo
Autora: Lygia Bojunga
Editorial: Ediciones SM
Edad recomendada: A partir de 10 años.
Precio: 10.95 €

viernes 19 de diciembre de 2008

Campos verdes, campos grises

Este no es un libro de literatura infantil tradicionalmente al uso. No habla de historias fantásticas. Ni siquiera de historias con final feliz, porque la esperanza que irradian algunos de los catorce cuentos que componen este volumen es escasa o nula.

Curiosamente, ahora que surgen de la nada libros elaborados ex profeso para trasmitir los mensajes de lo politicamente correcto: ecológicos, sobre la igualdad, la paz, la convivencia..., este libro, publicado por primera vez en el año 1987, tiene más actualidad que nunca, porque nos habla de todo eso, y de mucho más y lo ha
ce estando lejos del moralismo ramplón y del panfleto maniqueo.

Campos verdes, campos grises no es un libro para agradar, ni es literatura de evasión. Es un libro profundamente moral, de lo que en otro tiempo se denominó -denostadamente- "literatura comprometida". Pero también es un libro de gran valor literario.


Escrito en un lenguaje directo y difícilmente sencillo, cuenta también con la virtud de la brevedad: los cuentos más largos tienen cuantro páginas y los más breves apenas llegan a dos. Además, todas sus palabras están medidas, sopesadas; no hay paja, ninguna sobra, nada puede distraernos de la comprensión de lo fundamental del relato. Si a ello añadimos que están editad
os con letra grande, resumiremos que es un libro que se lee muy bien, aunque su digestión no sea fácil.

Todos los protagonistas de los cuentos son niños. Niños marginados, discriminados, con problemas familiares o sociales. La mayoría, pobres. Niños que se portan bien y que se portan mal, que luchan por sobrevivir, pero también por vivir con dignidad y que, como los adultos, pueden responder a los agravios con rencor, pero también con generosidad. Son cuentos que están lejos de lo fácil y de lo edulcorado, que quieren "hacer pensar".


Que no sea esto, precisamente, lo que os eche para atrás.

Campos verdes, campos grises

Autora: Ursula Wölfel

Traductora: Jacqueline Ruzafa

Editorial: Loguez
Precio: 7,81€

Edad de lectura recomendada: desde 10 años

miércoles 10 de diciembre de 2008

MÁS HISTORIAS DE ARNOLD LOBEL

Entre las estupendas reediciones que está llevando a cabo la editorial Kalandraka se encuentra un clásico de la literatura infantil incansablemente recomendado: Historias de Ratones, de Arnold Lobel.

"—Papá, ya estamos todos en cama —dijeron los ratones—. Anda, cuéntanos un cuento. "
—Haré algo mejor —dijo Papá—. Os contaré siete cuentos, uno para cada uno de vosotros, si prometéis dormiros en cuanto haya terminado.
—Te lo prometemos —respondieron ellos.
Y Papá empezó..."

A partir de ahí se suceden siete breves historias que, por su ternura, sólo pueden remitir o al mundo de la primera infancia o al de la propia infancia idealizada de Arnold Lobel.

A mi modo de ver, la bondad de todos esos cuentos procede del mismo lugar de la que sale la que acompaña a Sapo y Sepo: del extrañamiento que produce la falta de lógica adulta y la remisión a una lógica infantil que no pregunta todavía los porqués de las cosas y que se los explica de una manera mágica.

En uno de los cuentos, por ejemplo, una ratita quiere que un pozo le conceda un deseo. Y no sólo no se extraña de que el pozo se queje cuando tira una moneda a su interior, sino que encuentra una solución que le gusta tanto al pozo que este ya no podrá negarle nada. Y ello porque en ese mundo infantil nada puede salir mal y sólo son perceptibles las realidades que giran hacia el cumplimiento de los deseos.

Pese a manejar unos recursos narrativos próximos a los que utilizan los cuentos tradicionales: la personificación de animales, la repetición de palabras y situaciones... y el pensamiento mágico, sobre todo, hay un factor que les hace esencialmente diferentes a ellos: la ausencia absoluta de violencia. Todos los cuentos de Arnold Lobel irradian calma, tranquilizan.

Si tuviera que elegir una sola de las historias diría que mi preferida es El Viaje, un cuento precioso que, además, se presta a esos juegos de lenguaje que tanto les gustan a los niños pequeños: la impostación de distintas voces, la posibilidad del reparto en la interpretación de los personajes de quienes están leyendo, la repetición de palabras y frases, la acumulación de elementos que han de repetirse en orden...

Este es un libro excelente para leer a los niños a partir de los 4 años, pero también para que lo lean quienes se están iniciando en la lectura autónoma (normalmente entre los 5 y los 7 años).

Historias de ratones
Autor: Arnold Lobel
Ilustraciones del autor.
Kalandraka Editora.

miércoles 3 de diciembre de 2008

SAPO Y SEPO

De la misma forma que a las ranas en los cuentos se les suele llamar "ranitas", mediante un diminutivo que demuestra nuesta simpatía por ellas, los sapos suelen aparecer como animales cuasi-repugnantes ante los que todo el mundo hace una mueca de asco, pese a esconder, a veces, un príncipe encantado.

Por ello que un cuento de sapos sea entrañable, ingenuo y tierno ya es en sí mismo una sorpresa.

Sapo y Sepo son una especie de precedente de Epi y Blas, con la diferencia de que Sepo nunca consigue sacar de sus casillas a Sapo.

Sapo es un sapo maduro, paciente, afectuoso y tolerante con Sepo hasta la extenuación. Sepo, por contra, es "un sapito": deseoso de aprender, a menudo incongruente y muchas veces irreflexivo. La vida de Sapo sin Sepo sería esencialmente aburrida; la de Sepo sin Sapo sería, sencillamente, una sucesión de catástrofes con riesgo de daño incluido.





En estos libros no hay ni sombra de maldad, ni de doble lenguaje, ni siquiera de impaciencia. Son libros asombrosamente dulces, sin ser, en ningún momento, melosos ni ñoños. A medida que uno avanza en la lectura se pregunta si Sepo madurará o si Sapo se cansará al fin y, a pesar de que eso nunca pasa, los personajes evolucionan y se llenan de matices hasta convertirse en dos "seres humanos" extraordinarios que hacen de su amistad el centro de su vida .

Sapo y Sepo se ayudan a vivir mutuamente y, aunque nunca lo dicen, se quieren. No lo dicen con palabras, pero cada una de sus acciones es un gesto de afecto para con el otro. Pero también son personajes con entidad independiente, que a veces necesitan estar solos.

La aparente sencillez de la relación de Sapo y Sepo es la trasposición de la sencillez de su lenguaje. Estos cuentos fueron escritos, junto a otros, por Arnol Lobel para una colección (I can read books) destinada a lectores apenas iniciados en la lectura, para los que resultan idóneos porque cuentan historias breves, con palabras cortas y una sintaxis elemental (sujeto-verbo-predicado). Si a ello añadimos que existe una separación clara entre las ilustraciones y el texto, veremos que son perfectos para facilitar la lectura de los más pequeños.

Son cuatro los libros de estos personajes, los cuatro publicados por la Editorial Alfaguara Infantil en formato pequeño y a buen precio, por lo que no existen razones para no ofrecerlos como buen regalo: de navidad, de cumpleaños, o simplemente porque leer buenos libros desde la más tierna edad ayudará a conformar el gusto por la buena literatura.

Títulos:
  • Sapo y Sepo son amigos
  • Sapo y Sepo inseparables
  • Sapo y Sepo, un año entero
  • Días con Sapo y Sepo
Autor: Arnol Lobel

Editorial: Alfaguara Infantil

Precio:
6,25€